No existe un método general
ni una fórmula "correcta". Es posible no seguir algunos
de estos consejos y, de todos modos, hacer una buena Presentación
pero seguirlos puede resultar de utilidad.
1.Familiarízate con los criterios de evaluación.
Por ejemplo, no olvides que, sea cual fuere el tema, el foco debe estar
puesto en cuestiones del conocimiento, y que, además, debes elegir
un tema contemporáneo (o, por lo menos, que sea contemporáneo
para ti; por ejemplo, un acontecimiento histórico que estés
estudiando en tus clases de Historia).
2. Elige un tema concreto que te interese y busca TDC en él.
Se puede encontrar TDC prácticamente en todas partes; por lo
tanto, aprovecha la oportunidad para hacer algo que te guste. Por ejemplo,
no elijas para tu Presentación la pena de muerte sólo
porque tienes un libro sobre el tema. Tu Presentación causará
mejor impresión si eliges algo que sea personalmente significativo
para ti. Tu propio colegio, algún acontecimiento reciente, los
dibujos animados, los libros y las películas suelen ser terreno
fértil para los temas de la Presentación. Algunas de las
presentaciones más eficaces empiezan con una historia cotidiana
y extraen de ella aspectos de TDC.
3. Debes explorar un tema; eso significa que debes presentar diferentes
puntos de vista, aunque se contradigan o estés en desacuerdo
con ellos. Puedes intentar conciliar diferentes puntos de vista
o explicar precisamente por qué son incompatibles. No es necesario
que escojas un punto de vista "correcto", pero evita también
la vacuidad del enfoque según el cual "hay diferentes puntos
de vista y todos son igualmente válidos". No tengas miedo
de expresar tu propia opinión; puedes señalar que tu opinión
tiene inconvenientes, pero
¡sé honesto y di lo que
realmente piensas!
4. Trata de cubrir rápidamente los hechos y pasar a los principios
abstractos de TDC. Si el tema que has elegido tiene hechos importantes
que el público necesita conocer para poder entender tu Presentación,
coméntalos brevemente (la difusión de información
no se califica). El centro de la Presentación debe ser el análisis,
y no la descripción. Si no puedes resumir esos hechos en un par
de minutos, distribuye entre el público un resumen para leer
con anticipación.
5. Una vez que hayas extraído los principios abstractos de
TDC, trata de ver cuáles son sus implicaciones y, si puedes,
reflexiona sobre la validez de esos principios a partir de ellas.
Por ejemplo, si tu tema es la pena de muerte y estás analizando
el argumento que sostiene que los asesinos pierden el derecho a la vida,
el principio subyacente parece ser el de "ojo por ojo". Pero
también podrías preguntarte: "¿Y qué
se debe hacer con un ladrón, un violador o un secuestrador?".
Habría que valerse, entonces, de un principio subyacente diferente,
que quizá llevaría a una reformulación del principio
original.
6. Piensa cuidadosamente cómo comunicarás la estructura
de tu Presentación. Esa estructura puede estar clara para
ti, pero quizá al público no le resulte tan fácil
de seguir. Un par de diapositivas en las que enumeres los puntos principales
(con letra grande, para mayor claridad) pueden ser de utilidad tanto
para tu público como para ti mismo.
7. Trata de expresar claramente los problemas de conocimiento que
estás analizando. Eso te ayudará a mantener la claridad
y permitirá que el examinador te otorgue una calificación
alta en el criterio A (Cuestiones de conocimiento). Si usas un retroproyector,
aprovéchalo para enumerar los problemas.
8. Si es pertinente, recurre a grabaciones de video, diapositivas,
fotografías, recortes de periódico o cualquier otra cosa.
Si puedes usar algo más que tu propia voz, es probable que tu
Presentación resulte mucho más interesante; pero asegúrate
de que los recursos que uses sirvan a un propósito específico
y que no reemplacen el análisis que te permitirá obtener
una nota alta en el criterio B (Calidad del análisis).
9. En tu conclusión, trata de resumir lo que has dicho (brevemente,
en pocas oraciones) e intenta terminar con una perspectiva de futuro.
Puede ser un resumen de los principios más importantes que hayas
identificado o algunas cuestiones que hayan surgido y no hayan sido
respondidas. No te limites a reiterar tus propios argumentos. El final
debe "percibirse" como una conclusión y no limitarse
a un simple "Bueno, eso es todo".
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